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Leonel Escalante Aguilar

Cronista de Valladolid, Yucatán

Esta fresca mañana de la Natividad, los vallisoletanos nos despertamos con una muy triste noticia. Nuestra entrañable y muy querida amiga, la maestra Chela Cetina, como cariñosamente la llamamos, falleció en las primeras horas de este 25 de diciembre en Ciudad del Carmen, Campeche y después de breve dolencia.

Nos acongoja a todos su deceso pues fue una dama muy querida en la sociedad vallisoletana por todos sus aportes como profesora y en los últimos años, como prolífica escritora de nostálgicos pasajes y relatos llenos de añoranza.

Nació en la villa de Espita el 14 de febrero de 1936 y fue hija de don Pedro Cetina y María Quiñónez quienes por motivos laborales se trasladaron a Valladolid cuando Rosa del Alba tenía tan sólo ocho años. En la Sultana del Oriente cursó su enseñanza primaria y secundaria para luego viajar a la ciudad de Mérida para estudiar y graduarse como profesora en la centenaria Escuela Normal Urbana “Rodolfo Menéndez de la Peña”. Luego de una fructífera carrera docente de más de 47 años laborando en los niveles primaria y preescolar, la maestra Chela se jubila en 2005.

En 1961 contrajo matrimonio con el Dr. Eduardo Vargas y Vargas, destacado profesionista y cronista de Valladolid, con quien procrea a sus cuatro hijas Rosa Gabriela, Gloria Yolanda, Celia Naloy y Giselle.

Por muchos años el matrimonio se distinguió por sus actividades altruistas, sociales, deportivas y culturales en los diversos clubes de servicio: Club de Leones, Rotarios y Venados, donde se ganaron el aprecio de la sociedad por su espíritu de ayuda a los más necesitados y su siempre afable y amable carácter.

Una de sus pasiones fue la de escribir inolvidables historias llenas de nostalgia y que pudo plasmar en una serie de invaluables libros donde nos transporta a esos añejos tiempos de su infancia y juventud y en los que nos comparte bellos trozos de historia donde en muchos de ellos, es la protagonista.

 En su primer libro, “Añoranzas”, podemos descubrir el rostro y los sabores y colores de Valladolid en muy evocadores relatos. Escribió también cuentos y novela corta con un serio dominio de estructuras literarias y con su cuento “El mar de Aarón” obtiene en 2012, el premio nacional de cuento convocado por la Secretaría de Marina del Gobierno Federal.

“Rosa del Alba escribe sus memorias y las historias que hila con particular encanto a partir de sus recuerdos y su imaginación.

 Su escritura creativa y estilo nos dan una relación anecdótica de historias con emociones paralelas al pasado donde aún convergen personajes que hasta ahora consideremos de leyenda”.

Algunos de sus títulos son: “Añoranzas”, “Un lugar para empezar”, “De experiencias y nostalgias”, “Deshojando recuerdos”, “Cartas de amor…sin amor” y “Mi casa, un recetario”, entre otras.

En los últimos años, encabezó la Asociación de Poetas y Escritores de Valladolid A.C. con la que tuvo una fructífera actividad literaria ya que produjeron Antologías de muy variados textos y que fueron difundidos en las más importantes bibliotecas del Estado.

En enero de 2020, en una sencilla ceremonia en el Salón de los Compositores de la Casa de la Cultura de Valladolid se presentó su libro “Cartas de amor sin amor” y fue develado su retrato al óleo, obra del pintor Abraham May Chimal.

Descanse en paz la muy querida maestra Rosa del Alba. Vivirá eternamente con nosotros en cada uno de sus bellos relatos y en las amenas tertulias literarias en donde evocaremos su nombre, su alegre personalidad y en la lectura de sus sentidos y muy amenos cuentos que son verdaderos remansos de nostalgia y calidez.

¡Abrazos hasta el cielo en tu eterna navidad, querida Chela!

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