MERIDA, YUCATAN, 17 de julio de 2026. — Decenas de familiares de pacientes se ven obligados a esperar a la intemperie, bajo el sol, la lluvia o la sombra de los árboles, a las afueras del nuevo Hospital Agustín O’Horán, porque ya no se les permite permanecer dentro del edificio ni utilizar los sanitarios.
Durante un recorrido, se constató que los acompañantes permanecen sentados en banquetas o sobre el pavimento, principalmente personas que llegan de municipios del interior del estado sin un lugar donde resguardarse durante las largas horas de espera. Los informes a la mano indican que el acceso para los acompañantes se volvió más estricto en los últimos días.
Uno de los testimonios es el de Orlando Dzul Tun, originario de Oxkutzcab, quien acudió con sus dos hijos menores de tres años. Relató que, pese a explicar que los menores podían enfermarse, personal de seguridad les negó permanecer bajo techo durante una lluvia; después tampoco les permitieron ingresar al edificio ni usar los baños, y el albergue para personas foráneas no los recibió. Sus hijos, dijo, terminaron con fiebre y tos.
Jéssica Zapata, otra de las afectadas, recordó que durante un fuerte aguacero observó a adultos mayores empapándose mientras solicitaban permiso para entrar únicamente a sentarse unos minutos, sin obtener autorización. María, quien viajó desde Valladolid para acompañar a su esposo hospitalizado, denunció que tampoco le permitieron usar los sanitarios, lo que obliga a muchas familias a evitar comer o beber agua durante varias horas.
Ante la situación, los familiares pidieron a las autoridades del nuevo Hospital Agustín O’Horán habilitar áreas de resguardo, permitir el acceso a los sanitarios y ofrecer un trato más humano a quienes esperan noticias de sus pacientes en uno de los nosocomios más importantes del estado.



