Café de Prensa por Adriana Vargas León

TZUCACAB, YUCATAN, 14 de julio de 2026. — A la falta de lluvias que arrastran junio y julio se le suma ahora un visitante que los campesinos del sur del Estado conocen bien: el gusano cogollero comenzó a aparecer en las milpas de elote de Tzucacab, y los productores ya prendieron las alarmas.

Luis Bacab, campesino dedicado al maíz de temporal, platicó que este arranque de temporada ha traído más ventarrones que aguaceros. Varias plantas se están secando y, con la planta débil, queda más expuesta al ataque de la larva. Cuando las lluvias son constantes y fuertes, recordó, ayudan a bajar la población del cogollero en sus primeras etapas, pero una vez que el gusano crece, aguanta tanto el agua como varios plaguicidas.

En milpas ubicadas al norte del municipio ya se detectó la presencia de la plaga. Los daños, por ahora, rondan apenas el 10 por ciento, pero existe preocupación de que el problema crezca rápido si el clima sigue seco los próximos días.

Los productores confían en que las lluvias del fin de semana sean el arranque de un periodo más húmedo, pues consideran que solo las precipitciones constantes podrán frenar la propagación. Mientras tanto, no quitan el ojo de la milpa para detectar cualquier brote a tiempo. Si el temporal no se regulariza, advierten, en una o dos semanas los daños podrían aumentar y pegarle de frente a la cosecha de elote en la región.