Café de Prensa por Adriana Vargas León

MÉRIDA, YUCATÁN, 2 de julio de 2026.- La regulación de la inteligencia artificial debe garantizar la innovación tecnológica sin poner en riesgo la salud mental ni los derechos de las personas, afirmó el senador Rolando Zapata Bello durante la conferencia magistral que impartió en la International Conference on Artificial Intelligence for Mental Health (ICAIMH 2026), realizada en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Yucatán.

El presidente de la Comisión de Inteligencia Artificial del Senado, egresado de esta casa de estudios, expuso que el país requiere una legislación moderna, flexible y basada en riesgos que permita aprovechar los beneficios de la tecnología sin descuidar la protección de las personas. La charla, titulada “Un Marco Normativo para la Inteligencia Artificial y los Riesgos para la Salud Mental en la Era Digital”, reunió a cerca de 200 investigadores, académicos y profesionales.

Durante su exposición, el legislador alertó sobre los efectos que el uso intensivo de internet, las redes sociales y las plataformas impulsadas por inteligencia artificial pueden generar en la salud mental, y enumeró fenómenos como la sobreestimulación digital, la dependencia tecnológica, la comparación permanente en redes, la pérdida de atención profunda, la desinformación y la manipulación algorítmica.

El senador recordó que más de 97 millones de mexicanos utilizan internet y apuntó cifras que, dijo, obligan a profundizar la investigación sobre el impacto de las tecnologías digitales en la salud mental: el 29.6 por ciento de los adolescentes mexicanos de entre 10 y 19 años presenta síntomas depresivos, y el número de suicidios en el país pasó de 2 mil 603 en 1994 a 9 mil 51 en 2024, un incremento de 248 por ciento.

Zapata Bello también advirtió sobre el crecimiento del uso de sistemas de inteligencia artificial como apoyo emocional fuera del consultorio y citó que uno de cada once universitarios mexicanos ha recurrido a esas herramientas para enfrentar ansiedad, estrés o depresión sin supervisión clínica, lo que representa un nuevo desafío para las políticas públicas y la regulación.

El senador sostuvo que la inteligencia artificial puede convertirse en una aliada para fortalecer los servicios de salud, pero enfatizó que nunca debe reemplazar el criterio ni la intervención de los profesionales. “El desafío no es frenar la innovación, sino establecer reglas claras y salvaguardas que permitan un desarrollo responsable de la inteligencia artificial, siempre con evidencia científica y supervisión humana”, concluyó.