Café de Prensa por Adriana Vargas León

PROGRESO, YUCATÁN, 3 de agosto de 2026. — Antes de que el conflicto por el desarrollo inmobiliario en las dunas de Chuburná acaparara la atención pública, la erosión costera ya avanzaba de manera sostenida sobre el litoral yucateco y tiene en jaque a playas de Chuburná, Sisal y Telchac, advirtió el biólogo y maestro en ciencias Juan Carlos Aguirre Fierro.

De acuerdo con la información disponible, en los últimos diez años algunas playas de Yucatán han perdido entre siete y quince metros de playa, un retroceso que se nota a simple vista en los malecones y en las palapas que año con año tienen que replegarse tierra adentro. El especialista señaló que el fenómeno se agudiza por la combinación de marejadas, pérdida de dunas costeras y obras humanas que alteran el libre tránsito del sedimento.

Erosión costera ya come terreno en Chuburná, Sisal y Telchac antes del pleito por Las Dunas

En Sisal, Telchac y Chuburná Puerto, los reportes de pescadores y prestadores de servicios turísticos coinciden con la lectura del especialista: cada temporada la línea de costa se aleja más de donde solía estar, lo que pone en riesgo la economía local, las vialidades costeras y, en algunos tramos, la infraestructura de los propios puertos, de acuerdo con la información disponible. Aguirre Fierro llamó a sumar a comunidades, gobierno estatal y desarrolladores a una mesa técnica que ordene las obras y respete los procesos naturales del litoral.

La advertencia se conoce justo cuando la organización vecinal de Chuburná Puerto exige la clausura definitiva del proyecto turístico Las Dunas y mientras la Secretaría de Desarrollo Sustentable revisa los permisos ambientales del desarrollo, lo que coloca a la erosión costera como un ingrediente más —y de los más sensibles— en la discusión sobre el futuro del litoral yucateco.