PROGRESO, YUCATAN, 13 de agosto de 2026. — El uso ilegal de la cacerolita de mar como carnada persiste en la costa de Yucatán, pese a la amenaza de extinción que pesa sobre esta especie, que algunas fuentes datan con más de 450 millones de años de existencia.
Este fósil viviente, con un caparazón que asemeja un casco y una larga cola no venenosa, es un habitante exclusivo del litoral de la entidad. De acuerdo con la información disponible, la captura de ejemplares para la pesca continúa en los puertos y embarcaderos de Progreso y de los municipios costeros.
La especie se mantiene en peligro de extinción y su presencia frente a la costa yucateca depende de que pescadores y visitantes dejen de utilizarla como carnada, para que estos animales puedan seguir habitando el mar de la región.
Proteger a la cacerolita marina es cuidar a uno de los animales más antiguos del planeta, cuya larga cola no venenosa y su caparazón en forma de casco la distinguen como una pieza viva de la historia natural de Yucatán.




