MERIDA, YUCATAN, 29 de junio de 2026. — El nuevo arranque de semana dejó sobre la mesa un dato que no pasa desapercibido en colonias, comisarías y centros de trabajo: tres de cada 10 yucatecos siguen cargando con rezago educativo, una realidad que pesa cuando se busca empleo, se intenta mejorar el ingreso familiar o simplemente se quiere abrir una puerta más en la vida diaria.
Los informes del extinto Coneval y la proyección elaborada con base en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo colocan a Yucatán con 28.3 por ciento de su población en esa condición durante el primer trimestre de 2026. En otras palabras, miles de personas no lograron concluir sus estudios superiores y hoy caminan con esa desventaja a cuestas.
Los informes a la mano indican que en 2022 el indicador estaba en 28.6 por ciento y que al cierre de 2025 apenas hubo una mejoría de 0.8 puntos. Al sumar la incorporación de nuevos jóvenes a ese universo, la cuenta para este año apenas se movió, de modo que el problema sigue atorado y reclamando atención más allá del discurso.
La comparación regional tampoco deja mucho margen para el consuelo: Quintana Roo aparece con 22.5 por ciento y Campeche con 26.9, mientras el promedio nacional se ubicó en 26.6. Para Yucatán, el dato retrata una tarea pendiente que se siente desde las aulas hasta la mesa de cada hogar.


