El actual rector contendió como candidato único y obtuvo la unanimidad de los votos en una sesión extraordinaria marcada por la continuidad del Plan de Desarrollo Institucional.
MERIDA, YUCATAN, 06 de noviembre de 2026.– Con 49 votos a favor y sin ningún sufragio en contra, el Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) aprobó la reelección del Maestro en Ciencias Carlos Alberto Estrada Pinto como rector para el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2027 y el 31 de diciembre de 2030.
Durante la Sesión Extraordinaria celebrada este jueves, las personas integrantes del XXI Consejo Universitario ejercieron su voto mediante escrutinio secreto. El proceso se llevó a cabo a partir de una candidatura única, tras haberse registrado únicamente la propuesta de Estrada Pinto dentro del plazo fijado por la convocatoria del pasado 21 de septiembre.
Conforme a la normativa universitaria, el rector en funciones se retiró del recinto durante el desahogo de la votación. La conducción de la sesión quedó a cargo de la secretaria general de la institución, Celia Rosado Avilés, en conjunto con Pedro José Canto Herrera como secretario provisional, mientras que Ernesto Antonio Guerrero Lara y Maella Minaski González fungieron como integrantes de la comisión escrutadora.
Al ratificarse el resultado por unanimidad, Estrada Pinto reasumió la palabra para dirigir un mensaje al pleno, en el que agradeció la confianza del cuerpo directivo y refrendó los ejes directores de su gestión saliente, enfocados en el liderazgo incluyente, la transparencia y el diálogo institucional.
Durante su intervención, el rector reelecto ubicó al Plan de Desarrollo Institucional 2026-2040 como la hoja de ruta central para su segundo mandato. Entre los principales retos explicitados para el próximo cuatrienio, Estrada Pinto priorizó el fortalecimiento de la oferta educativa, el estímulo a la investigación e innovación, y la ampliación de los vínculos de la universidad con la sociedad yucateca.
La ratificación de Estrada Pinto consolida la ruta directiva de la máxima casa de estudios del estado para los próximos cuatro años, en un escenario donde el principal desafío institucional residirá en traducir las metas del plan de desarrollo a largo plazo en resultados operativos medibles para la comunidad docente, estudiantil y administrativa.