MERIDA, YUCATAN, 9 de julio de 2026. — La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ejerció atracción sobre tres asuntos que tocan de lleno el corazón de la península: la protección del Anillo de los Cenotes, la expansión de la industria porcícola en zonas mayas y la tutela de los derechos bioculturales de los pueblos indígenas, de acuerdo con la información disponible.
El Colectivo de Comunidades Mayas de los Chenes y el Centro de Derechos Humanos Utsil Kuxtal A.C. confirmaron este jueves que el Pleno de la Corte, por una amplia mayoría, decidió asumir competencia en los expedientes SEFA 223/2026 y SEFA 224/2026, al estimar que plantean cuestiones constitucionales novedosas y de gran relevancia para los derechos de los pueblos originarios, la justicia ambiental y el reconocimiento de los derechos de la naturaleza.

El expediente SEFA 223/2026 nace de la lucha del pueblo maya de Homún, Yucatán, contra la expansión de granjas porcícolas dentro de la Reserva Geohidrológica Anillo de los Cenotes. Las comunidades piden que se le reconozca personalidad jurídica a esa reserva, integrada por un sistema de cenotes y acuíferos altamente vulnerables por la naturaleza kárstica del territorio. De acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), en la reserva operan alrededor de 352 granjas porcícolas cuya operación pone en riesgo la calidad del agua y la biodiversidad.
Para el pueblo maya, los cenotes no son sólo cuerpos de agua: están vinculados con su historia, espiritualidad, organización comunitaria, conocimientos tradicionales y prácticas culturales, elementos que integran su patrimonio biocultural. El reconocimiento del Anillo como sujeto de derechos implicaría también abrir un modelo de protección en el que las comunidades ejerzan un papel de guardianas y custodias.
En su pronunciamiento, las comunidades y el centro de derechos humanos subrayaron que, en el contexto de grave crisis ecológica que vive la península, confían en que la SCJN “se posicione por la vida, para que los monocultivos y las granjas porcícolas no nos roben el futuro a los pueblos mayas”.


