MERIDA, YUCATAN, 3 de julio de 2026. — Con los primeros cafés de la mañana todavía humeando en las mesas de las aulas, un puñado de jóvenes yucatecos ya se ganó un lugar en la historia chica de la ciencia local: la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (SEGEY) y la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) entregaron los reconocimientos a los ganadores de la Olimpiada Estatal de Física 2026, una jornada que dejó claro que el talento científico se cuece en las secundarias y bachilleros del Estado.
El certamen, que cada año reúne a estudiantes de secundaria y bachillerato de todo Yucatán, reconoció a las y los jóvenes que resolvieron los mejores planteamientos de la presente edición. La idea, según las propias instituciones, es sembrar la curiosidad científica desde abajo: que una alumna de telesecundaria en un pueblo del oriente del Estado o un chico de bachillerato en Mérida se imaginen, por un ratito, resolviendo problemas de física con la misma seriedad con la que se juega un partido de fut.
En Yucatán hace falta más ciencia y más ciencia hecha en casa. Esta olimpiada es una de las trincheras más nobles para detectarla y empujarla, y los nombres premiados en esta edición se convierten en la próxima generación que, quizá, defenderá a México en justas internacionales. La SEGEY y la UADY celebraron el cierre de la jornada en un ambiente de porra y aplausos, con la promesa de que la próxima edición volverá a abrir las puertas a quien quiera atreverse con la física.
Si tu hija, tu hijo, tu alumno o tu sobrino le hace ojitos a la ciencia, esta es la noticia para empujarlo a inscribirse el próximo ciclo: la Olimpiada Estatal de Física vuelve, y Yucatán necesita más voces que se le midan a las ecuaciones.


