Café de Prensa por Adriana Vargas León

PROGRESO, YUCATAN, 5 de agosto de 2026. — Cuatro mil 380 toneladas de componentes del parque eólico Tizimín II comenzaron a descargarse este lunes en el muelle 7 del Puerto de Altura de Progreso, a bordo del buque CHIPOL DONGHAI, con lo que se reactiva de manera formal la construcción de infraestructura eólica en Yucatán luego de casi seis años sin un nuevo parque de este tipo en la entidad.

El proyecto, impulsado con capital privado por dos mil 600 millones de pesos —unos 140.6 millones de dólares al tipo de cambio actual—, prevé generar 320 empleos directos y 680 indirectos durante las etapas de construcción y operación, con mano de obra vinculada a maniobras portuarias, autotransporte especializado, obra civil, montaje electromecánico y proveedores locales de Tizimín y Progreso.

De acuerdo con la información oficial, Tizimín II tendrá una capacidad instalada de 75 megawatts y una producción anual estimada de 272 gigawatts-hora, suficiente para cubrir el consumo eléctrico de alrededor de 140 mil hogares. La energía se interconectará a la Subestación Tizimín 115 kV de la Comisión Federal de Electricidad, y la entrada en operación comercial está prevista para 2028.

El parque se levantará en la comisaría de Yohactún Hidalgo, a 47 kilómetros al norte de la cabecera municipal de Tizimín. Al encabezar el recorrido por el área de descarga, el gobernador Joaquín Díaz Mena sostuvo que Yucatán vuelve a construir energía con su propio viento y aseguró que el proceso apenas comienza dentro de la ruta para posicionar al estado como potencia de energía limpia del sureste.

Se trata del primer proyecto eólico que entra en fase constructiva durante la actual administración estatal, en un momento en que la seguridad energética y la inversión privada vuelven a colocarse como ejes de la política económica de la región.