Café de Prensa por Adriana Vargas León

IZAMAL, YUCATAN, 4 de agosto de 2026. — A una década de su primera proyección, el video mapping “Senderos de Luz” volvió a encenderse sobre las fachadas de las calles 28 y 30 del centro de Izamal, en un recorrido de cinco estaciones que buscó sacudirse la monotonía que ya se le conocía, aunque por ahora no del todo.

Con el lema de “renovar” el espectáculo, el Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos (Cultur) citó a guías, empresarias del sector turístico, visitantes y periodistas para una nueva edición, guiada por Julio César Briceño y con la presencia de Gerardo Espinosa, representante de Cultur para el proyecto.

Diez años de Senderos de Luz: Izamal reta a su mapping a mirar la cultura maya

El reencuentro con el mapping ocurre en uno de los pueblos más venerados del Mayab: la “Ciudad de las Tres Culturas” cuyo color ocre lo distingue a primera vista, y donde se alza el Ex Convento de San Antonio de Padua, con el segundo atrio más grande del mundo, escenario principal de la proyección.

Durante el encuentro con los medios, la crítica fue directa: la producción sigue apoyándose en planos fijos y semifijos, y en las cinco estaciones se limita a resaltar lo que el visitante ya conoce —el ocre de las calles, el mote de “Tres Culturas”, la dimensión del atrio— sin abrirse a la riqueza visual de la cultura maya.

Falta dinteles, frisos, códices, murales. Falta, también, la poesía en lengua maya que podría darle al recorrido el sentido de pertenencia que la comunidad espera. La noche cayó sobre Izamal con el mapping encendido, y la sensación de que la cita con su propia historia apenas comienza.