Café de Prensa por Adriana Vargas León

MERIDA, YUCATAN, 11 de septiembre de 2026. — Tras años de acoso laboral, discriminación y negligencia médica, la enfermera Raquel Elicia Uc Chi alzó la voz para pedirle al gobernador Joaquín Díaz Mena y al director general del Issste, Martí Batres, que la operen en el hospital regional «Elvia Carrillo».

La trabajadora de la salud vive con una discapacidad motriz derivada de un accidente laboral mal atendido en 2019, que le dejó una prótesis subluxada y la obliga a desplazarse con muletas.

En rueda de prensa, señaló que además del deterioro físico sufre descuentos injustificados y desatención médica por parte del Issste y de los Servicios de Salud de Yucatán. En su centro de trabajo, en la colonia Santa Rosa, directivos y supervisores le han dado la espalda, según denunció.

La profesional de la salud solicitó la intervención del mandatario y del Gobierno del Estado para exigir la reparación del daño y el cese de los abusos. Entre sus demandas está una silla de ruedas eléctrica todo terreno, de unos 39 mil pesos, indispensable para que siga siendo funcional y conserve su sustento.

Directivos del hospital «Elvia Carrillo» le dijeron que ya no hay dinero para operaciones y que su cirugía podría hacerse hasta enero, «si bien le va».