Café de Prensa por Adriana Vargas León

MÉRIDA, YUCATÁN, 16 de agosto de 2026.-

El arzobispo metropolitano de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, centró su homilía del XX Domingo del Tiempo Ordinario en la fe de la mujer cananea —«Mujer, ¡qué grande es tu fe!» (Mt 15, 28)— y, a partir de ese pasaje, exhortó a acoger a los migrantes, a rechazar el racismo y a evangelizar a los propios bautizados.

El prelado inició su mensaje saludando en lengua maya y, en el Evangelio según san Mateo (Mt 15, 21-28), recordó cómo Jesús puso a prueba a una mujer extranjera antes de exaltar su fe: primero la ignoró y luego le habló con el estilo con el que los judíos despreciaban a los forasteros. «Jesús ya sabía hasta dónde iban a llegar las cosas, y se portó como el orfebre que prueba al fuego la pieza de oro para acrisolarla, para luego poner en alto el ejemplo de la fe de aquella mujer», explicó.

Sobre el fenómeno migratorio, el arzobispo señaló que las migraciones siempre han existido, pero que en el último siglo se han desbordado por la pobreza y la violencia. «Muchas veces el racismo ha llevado a los habitantes de una nación a sentirse superiores a los de otra, y a tratar mal a quienes emigran a su tierra», advirtió, y lo calificó como un problema gravísimo.

Recordó que el profeta Isaías presentó uno de esos llamados a aceptar a los extranjeros que se adhieren al Señor: «A los extranjeros que se han adherido al Señor para servirlo, amarlo y darle culto… los conduciré a mi monte santo y los llenaré de alegría en mi casa de oración» (Is 56, 6-7). El Salmo 66, agregó, también proclama esa vocación universal: «Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos juntos».

A partir de la segunda lectura (Rom 11, 13-15.29-32), Rodríguez Vega subrayó que, aunque las misiones extranjeras sean muy necesarias, «también urge evangelizar a los bautizados para que comprendan en plenitud el significado de su identidad cristiana». Lamentó que haya numerosos bautizados alejados de la vida sacramental y, más grave aún, quienes se enriquecen a base de corrupción e injusticia o incluso participan en el crimen organizado.

El arzobispo destacó asimismo que los hijos suelen ser un camino de acercamiento al Señor y que, en muchas ocasiones, «los hijos resultan ser los evangelizadores de sus padres».

Finalmente, convocó a la comunidad a orar por los hermanos de Colombia, afectados por el sismo del pasado lunes, y a seguir apoyando a Venezuela. Los donativos se reciben en Cáritas Mexicana IAP (BBVA, CLABE 012 180 001 234 567 815, con la referencia: Colombia).

Lecturas del XX Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo A): Is 56, 1.6-7; Rom 11, 13-15.29-32; Mt 15, 21-28. Fuente: Arquidiócesis de Yucatán.